
Preocupado por los amigos que fueron arteramente clausurados y censurados, sentí la obligación de solicitarle a Netlog la reposición de sus cuentas:
"Un buen espacio es aquel en donde, para empezar, el que lo ocupa se sienta libre y en confianza. Si ustedes con sus icomprensibles códigos de conducta empiezan a censurar a personas que no hacen más que crear literatura o artes plásticas, sin medir siquiera la diferencia entre arte y pornografía, creo entonces que el mencionado espacio no es tan grato como uno quisiera. Ustedes en Netlog tienen que reflexionar sobre esto y no cortar cabezas sin ton ni son.
"Bajo este criterio mucho me gustaría permitieran a Maga Blanca reabrir su espacio, porque al igual que otros compañeros censurados por ustedes ella no es más culpable que de amar a las artes".
Esto es lo que Netlog respondió ante la petición de levantar el bloqueo a cuentas amigas:
"Hola,
"..., a veces el contenido que se muestra no cumple con el Código de Conducta de Netlog, independientemente de si se trata de arte o no. Lo sentimos pero para determinados contenidos puede ser que Netlog no sea la web adecuada dónde ser publicados.
"Atentamente, el Equipo de Netlog".
Es decir, en pocas palabras, si no les conviene pueden marcharse...
Para quien aún persisten en Netlog con sus espacios, tal vez convendría reflexionaran el papel que en adelante habrán de desempeñar: o se portan bien o caput.
No soy la persona adecuada para hablar de dignidad o de intereses intelectuales, pero para todos nuestros amigos que aún se mantienen en Netlog (Ivy, Adri, Poett, Caguas, Lope, Evabuenosaires, Kristy y un gran etcétera, no sé qué tan cómodos puedan sentirse después de esta respuesta de los administradores.
En lo particular, esto sólo me confirma que tomé la mejor decisión.